Jose Vicente
Alfaro lo ha conseguido:
Con una prosa
fluida y un estilo narrativo ágil, ha sido capaz de sumergirnos en el Tíbet más
profundo. En una obra a caballo entre la novela histórica y el libro de espiritualidad,
nos hace acompañarle por el Tíbet del Siglo XIII en una aventura que combina
pasajes de acción con otros de sosiego y sublime belleza. Tanto las
descripciones de los bosques y altos picos de los Himalayas, como la definición
psicológica de los múltiples personajes, están logradas y permiten nuestra total
inmersión en la historia.